Te podría decir que por las noches no duermo,
la almohada se me antoja dura como un acantilado,
las sabanas se sublevan, se arrugan y su aspereza es cortante,
la luz del despertador es un foco de luz rojo y abrasador.
Te podría decir que por las noches no duermo,
un castillo de naipes se derrumba en mi cabeza,
estallan, de repente, las crisálidas del pensamiento,
se forma un coro que he de colocar y dirigir, aunque no quiero.
Te podría decir que por las noches no duermo,
mis ojos no siempre amanecen enteros, pero brillan más,
tiemblan no por la oscuridad, sino por la luz del recuerdo,
los ojos se intentan esconder tras los párpados, pero soy invisible.
Te podría decir que por las noches no duermo,
pero es algo que debí escribir hace mucho tiempo,
(quizá no tan lejano, no recuerdo, no quiero recordar) pero no pude,
y ahora que por fin por las noches duermo, sí puedo.
servido por elignotomalvino
6 comentarios
compártelo
Hay palabras pequeñas como suspiros,
como pelos de ceja, como pupilas.
Palabras capaces de anclarse como flechas,
imposibles de arrancar una vez te tocan.
A veces son pétalos, a veces rayones de tiza.
Las primeras permanecen y te olvidas,
están, lo sabes , lo notas,
incluso cuando ya se han desprendido,
aún las sientes como un miembro amputado.
Las segundas son sempiternas, dolorosas,
impertinentes, queman,
de vez en cuando has de mojarlas con lágrimas...
Y éstas no se caen, siempre dejan un poco de sí.
Al final las palabras no son sólo palabras,
¡qué pena!
...me llevo mis palabras a otra parte...
servido por elignotomalvino
4 comentarios
compártelo
Si ahora yo pudiera tener
mi nariz frente a tu nariz,
con mis ojos revoloteando
sobre tus labios,
podría,
lenta, firme y dulcemente
fijar un pequeño beso
sobre tu frente.
Si hoy yo pudiera tener
mi lápiz frente a tu papel,
con mis ideas flotando
sobre tu cuerpo
podría,
estudiada y corregida,
perder dentro de mi cama
una poesía.
Si no me crees
date la vuelta
y verás que no me he ido,
que he estado aquí desde el principio,
que sé que existo para amarte,
que sé que existes para amarme.
Y no hay más,
una vez perdida, la gota no vuelve,
aunque hubieras creído
que era tuya para siempre.
Si ahora yo pudiera tener...
si ahora pudiera tenerte como te tuve...
si te tuviera...
me tienes.
servido por elignotomalvino
8 comentarios
compártelo
Siete años, siete meses
Como un recuerdo eterno que palpita
sobre la adversidad de mi presente,
así revivo y vivo un pasado
que vuelve a provocarme una sonrisa.
No persigo tenerlo para siempre,
ni tan siquiera pienso en alquilarlo,
pero no tengo fotos del momento
en que mis ojos brillaron al verte.
Hoy quisiera como cuando era joven
arrancarme del pecho una palabra,
entregarte la vida que me falta
y comtemplar contigo un horizonte.
Regresarán alados los sentidos
excitados de tanto y tanto tiempo
y no tendremos dudas ni recelos
de que es eterno lo que hemos tenido.
Apretarán mis manos tu cintura
y en los labios te dejaré dos besos
uno que indique tierna bienvenida
y en otro la pasión que nos debemos.
servido por elignotomalvino
9 comentarios
compártelo

Partiste
y al huir dejaste un chirrido de tiza en mi pizarra
y dos palabras temblando en mi garganta.
Partiste
y he perdido el rastro de migas
y han cambiado el color a las baldosas.
Partiste
y creo que no hay soledad tan triste como la mía
ni corazón tan braquicárdico como el mío.
Partiste
y dejaste a un hombre que sabía amar
y que aprendió de su pasado.
Partiste
y me obligaste a repasar los apuntes de mi vida
y a hacer un bucle con el recuerdo.
Partiste
y dejaste un eco inquebrantable
y destellos de lunas en mis ojos.
Partiste
y te me vas poco a poco evaporando
y te me vas poco a poco consumiendo.
Partiste
y yo no anduve contigo.
servido por elignotomalvino
3 comentarios
compártelo
¿Madrid apagada?
Si bien su cielo adormecido
me invita a apagar también mis ojos
sus luciérnagas de metal al rojo vivo
me dicen "¡Espera, aguanta un poco!
"¿No ves que al final de este camino
que ves angosto, largo y tortuoso
hay una mujer morena que te ama
y te ayuda a no sufrirlo solo?"
No debí partir de esta ciudad,
nunca debí dejar llorar los ojos
que tanto me quisieron
(y vuelven a quererme)
sólo porque su corazón no tiene fondo.
servido por elignotomalvino
3 comentarios
compártelo