Casi...
Pensé que hoy no podría continuar con la deliciosa tarea de escribir. Ha sido, como siempre, culpa del tiempo. En este caso no me lo han robado, sino que lo he gastado muy gustosamente.
Esa quizá es la maravilla que podemos disfrutar, el recuerdo de un día plagado de sentido y de sentimientos. He podido reforzar algo, creo, o al menos eso espero.
Mañana os dedicaré más tiempo. También lo gastaré con mucho, muchísimo gusto.

el inevitable anónimo dijo
El tiempo, como el dinero, o se gasta o se invierte.
Para el tiempo, como para el dinero, usamos contabilidad florentina y acabamos confundiendo su sentido.
El tiempo ocupado en ser feliz, el tiempo sin rentabilidad ni interés, es tiempo invertido.
Muy bien invertido.
6 Diciembre 2005 | 11:17 PM