...y me despertaré rodeado de regalos, inundado por una felicidad que poco tiene que ver con la Navidad, pero que al fin y al cabo ya forma parte ésta.
¿Está bien?¿Está mal? No sé, si desde pequeños hemos sido abordados con este momento, si desde ese momento la Navidad siempre ha significado que íbamos a tener regalos, no deberíamos sorprendernos si nos vemos agobiados a última hora para hacer feliz a alguien con un regalo.
Quizá otros años no, pero en este año más que nunca me conformaría con despertarme con un beso, una mirada, un abrazo y un te quiero.